Penetrar en el fondo de la verdad
«Mujer, qué grande es tu fe» (Mt 15,28). «¡Ten compasión de mí, Hijo de David!». Es un grito de auxilioContinue Reading
Sí, a pesar de mi pequeñez quisiera iluminar a las almas como profetas y los doctores
«Mujer, qué grande es tu fe» (Mt 15,28). «¡Ten compasión de mí, Hijo de David!». Es un grito de auxilioContinue Reading
Y así ven también aquí, Tomás, sal del antro de tus dolores, mete el dedo aquí dentro y mira misContinue Reading
Nadie se da cuenta de lo perverso que es hasta que intenta seriamente ser bueno. Existe la idea tonta deContinue Reading
«Dos hombres subieron al Templo a orar» (Lc 18,10) Estos dos hombres subieron al Templo. El Templo, es el másContinue Reading
Es una cosa arriesgada y peligrosa que un hombre juzgue a otro; cada uno debe estar atento a abstenerse deContinue Reading
El hombre mediocre es mucho peor de lo que él cree y de lo que los demás creen, porque suContinue Reading
“¡Quitad esto de aquí!” dice Jesús a los vendedores (Jn 2, 16). Son “vendedores del Templo” los que, aún guardándoseContinue Reading






