«Mi caminito», como lo llamáis…

El camino espiritual de Teresa Martin fue solitario. Cierto que recibió mucho de su familia, de sus educadores y de sus maestros del Carmelo, pero ningún sacerdote la marcó profundamente. El Espíritu Santo trazó en ella un sendero de autenticidad —«No he buscado mas que la verdad»— que le reveló las profundidades del Amor trinitario […]