«Mujeres de Jerusalén, no lloren por mí; lloren más bien por ustedes y por sus hijos» (Lc 23, 28)
«Esto daba a entender, que una buena parte de los judíos habría de ir detrás de la cruz, creyendo enContinue Reading
Sí, a pesar de mi pequeñez quisiera iluminar a las almas como profetas y los doctores