Mira las cosas de este mundo como una sombra inconsistente y no ligues tu corazón a ninguna; considera que nada es importante y no pongas tu esperanza en nada. Vincúlate tan solo a Dios, al Único que es imperecedero, invisible, lleno de sabiduría. «No tenemos en cuenta las cosas visibles sino las invisibles; pues las cosas visibles, en efecto, son temporales, mientras que las invisibles son eternas» (2 Cor 4, 18).
Juan de Cronstadt, Mi vida en Cristo.
Mira las cosas de este mundo como una sombra inconsistente y no ligues tu corazón a ninguna; considera que nada es importante y no pongas tu esperanza en nada. Vincúlate tan solo a Dios, al Único que es imperecedero, invisible, lleno de sabiduría. «No tenemos en cuenta las cosas visibles sino las invisibles; pues las cosas visibles, en efecto, son temporales, mientras que las invisibles son eternas» (2 Cor 4, 18).
Juan de Cronstadt, Mi vida en Cristo.
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