III. II. El Templo bíblico. La iglesia del Eremitorio
“¡Oh! qué alegría la mía cuando me dijeron: Vamos a la casa del Señor” (Sal 121,1) Tú buscas a Dios;Continue Reading
Sí, a pesar de mi pequeñez quisiera iluminar a las almas como profetas y los doctores
“¡Oh! qué alegría la mía cuando me dijeron: Vamos a la casa del Señor” (Sal 121,1) Tú buscas a Dios;Continue Reading
“Vio Dios ser muy bueno cuanto había hecho” (Gén 1,31) El Desierto es siempre bello: el océano, la estepa arenosaContinue Reading
“Acordámonos, Dios, de tus favores aquí en tu templo” (Sal 47,10) El Desierto interioriza. No serías verdadero eremita si noContinue Reading
“Exulte el desierto y la tierra árida, regocíjese la estepa y florezca como un narciso, exulte con júbilo y cantosContinue Reading
“…a fin de vivir para Dios, estoy crucificado con Cristo” (Gál 2,19) La cruz campea sobre el Eremitorio: es unaContinue Reading
“Que mi gozo esté en vosotros y vuestro gozo sea perfecto” (Jn 5,11). Si sigues a Cristo de cerca, bienContinue Reading
“Padre…, no se haga mi voluntad, sino la tuya…” (Lc 22,42) En Getsemaní, la palabra de Jesús que debe fijarContinue Reading
“En cuanto a fundamentos, nadie puede poner otros que el que ya está puesto, JESUCRISTO” (I Cor 3,11) Sería sorprendenteContinue Reading
“Que se sepa de oriente que todo es nada fuera de mí” (Is 45,6) El Sinaí es el monte deContinue Reading