You dont have javascript enabled! Please download Google Chrome!
Salmos

«Muéstrame, Señor, tus caminos» (Sal 25, 4)

Oh Dios, los paganos han invadido tu heredad,
han profanado tu santo templo,
han reducido Jerusalén a ruinas.
Echaron los cadáveres de tus siervos
en pasto a las aves del cielo,
la carne de tus leales a las fieras de la tierra.

Derramaron su sangre como agua
en torno a Jerusalén,
y nadie la enterraba
Fuimos el escarnio de nuestros vecinos,
burla y oprobio de quienes nos rodean.

¿Hasta cuándo, Señor, enojado?,
¿siempre ardiendo como fuego tus celos?
Derrama tu furor sobre los paganos
que no te reconocen,
sobre los reinos que no invocan tu Nombre.
Porque han devorado a Jacob,
han asolado su dehesa.

No nos imputes los delitos de los antepasados.
Que tu compasión se apresure a alcanzarnos,
pues estamos agotados.
Socórrenos, Dios Salvador nuestro,
por el honor de tu Nombre.
Líbranos y expía nuestros pecados,
en atención a tu Nombre.

¿Por qué han de decir los paganos:
Dónde está su Dios?
Que a nuestra vista
se muestre a los paganos
la venganza de la sangre
de tus servidores derramada.
Llegue a tu presencia
el lamento del cautivo,
con tu brazo poderoso
salva a los condenados a muerte.
A nuestros vecinos págales siete veces
la afrenta con que te afrentaron, Señor.
Y nosotros, pueblo tuyo, ovejas de tu rebaño,
te daremos gracias siempre,
contaremos tus glorias por generaciones

Salmo 79

error: @caminitoespiritual.com
%d bloggers like this: