You dont have javascript enabled! Please download Google Chrome!

El abba Lot se acercó al abba José y dijo: «Padre, en la medida de mi capacidad, cumplo mi pequeña regla, mi sencillo ayuno, mi oración, meditación y silencio contemplativo; y en la medida de mi capacidad procuro purificar mi corazón de pensamientos. Ahora, ¿qué más puedo hacer?». En respuesta, el anciano se levantó y alzó sus manos al cielo, y sus dedos se asemejaron a diez lámparas de fuego. Dijo: «¿Por qué no convertirse totalmente en fuego?».

Padres del desierto, 72.

error: @caminitoespiritual.com