San Pío de Pietrelcina

Cuando asistas a la santa Misa

Cuando asistas a la santa Misa y a las funciones sagradas, que sea esmerada tu compostura al levantarte, al arrodillarte, al sentarte; y realiza con la mayor devoción todas las prácticas religiosas. Sé modesta en las miradas; no mires a un lado y a otro para ver quién entra o quién sale; no te rías, por respeto al lugar santo y también en atención al que está a tu lado; procura no hablar con nadie a no ser que la caridad o una verdadera necesidad te lo exijan. Si rezas en común, pronuncia distintamente las palabras de la oración, haz bien las pausas y no te apresures nunca.

En resumen, pórtate de modo que los asistentes queden edificados y, por medio de ti, se vean estimulados a glorificar y a amar al Padre del cielo.

Al salir de la iglesia, ten una actitud recogida y tranquila. Saluda primero a Jesús sacramentado, pídele perdón por las faltas cometidas en su divina presencia, y no te alejes de él sin haberle pedido antes y haber obtenido su paterna bendición.

San Pío de Pietrelcina, 25 de julio de 1915, a Annita Rodote, Ep. III, 86

Gianluigi Pasquale, 365 días con el Padre Pío.

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