Juan Taulero Oración Semana Santa

Desde toda la eternidad

Estáis viendo esta iglesia y la variedad de los elementos que la constituyen: los cimientos, las paredes, las piedras que han servido para levantarlas; pensad además en el trabajo necesario para traer aquí todo. Y se ha construido con vistas a la oración, porque en ella todo se halla esencialmente referido al verdadero fruto en Dios, por quien todo se ha hecho. En un momento devolvéis así todo esto al amable hontanar del que proceden todas las cosas desde toda la eternidad y en el que todas están eternamente presentes y en el que ahora están como consumadas.

A este propósito, decía Cristo: «He hecho todo lo que me encomendaste que hiciera». Si sólo hubiera hablado en la perspectiva del tiempo, sus palabras no habrían sido las adecuadas, porque aún le quedaba mucho por hacer. Cristo debía todavía padecer y resucitar. Pero es que hablaba en la perspectiva de la eternidad. Allá están todas las cosas, y tal y como han sido eternamente y serán eternamente, así están en el presente instante.

Por ello, las personas que han llegado a este grado de la vida espiritual hacen todas sus obras fuera del tiempo, en la eternidad. Oran en el espíritu de Dios; viven y obran en él y están muertos a sí mismos, pues nadie puede llegar a ser otro antes de despojarse de lo que es.

Así es como estos hombres oran y trabajan en el espíritu; allí donde el Padre engendra a su Hijo, ellos mismos son regenerados. El espíritu que así ora vuelve a ser guiado al fondo, por encima de toda imagen y de toda forma particular, desnudo y despojado de su propia forma; y así se le introduce en la Sobreesencia. En tal oración, estas personas obtienen todo: rezan al Padre por su Hijo único, como hasta entonces el Hijo rezaba por ellos.

Johannes Tauler
Sermón para la Víspera de Ramos.

%d bloggers like this: