Padres del desierto

Abba Agatón

agathon1

Entró una vez abba Agatón en la ciudad para vender algunos objetos, y encontró en el camino a un leproso. El leproso le dijo: «¿Adónde vas?». Le respondió abba Agatón: «A la ciudad a vender los objetos». Le dijo: «Hazme la caridad y llévame hasta allí». Lo alzó y lo llevó a la ciudad. Entonces le dijo: «Déjame donde sueles vender tus artículos». Así lo hizo. Cuando vendió uno, le dijo el leproso: «¿Cuánto has vendido?». Respondió: «Tanto». Le dijo entonces: «Cómprame un dulce». Y se lo compró. Cuando hubo vendido todo lo que había llevado y quería ya irse, el leproso le preguntó: «¿Te vas?». Respondió: «Sí». Le dijo entonces: «Haz nuevamente una caridad y llévame al lugar donde me encontraste». Lo levantó y lo dejó en ese lugar. Entonces le dijo (el leproso): «Bendito seas, Agatón, por el Señor en los cielos y en la tierra». Levantó los ojos y no vio a nadie. Era un ángel del Señor que había sido enviado para probarlo.

%d bloggers like this: