Eucaristía

El Presbiterio: La sede y la cátedra

La sede

Las características de la sede vienen bien señaladas en la Instrucción General del Misal Romano, del que se extraen las siguientes indicaciones

310. La sede del sacerdote celebrante debe significar su ministerio de presidente de la asamblea y de moderador de la oración. Por lo tanto, su lugar más adecuado es vuelto hacia el pueblo, al fondo del presbiterio, a no ser que la estructura del edificio u otra circunstancia lo impidan, por ejemplo, si por la gran distancia se torna difícil la comunicación entre el sacerdote y la asamblea congregada, o si el tabernáculo está situado en la mitad, detrás del altar. Evítese, además, toda apariencia de trono. Conviene que la sede se bendiga según el rito descrito en el Ritual Romano, antes de ser destinada al uso litúrgico.

Asimismo dispónganse en el presbiterio sillas para los sacerdotes concelebrantes y también para los presbíteros revestidos con vestidura coral, que estén presentes en la celebración, aunque no concelebren.

Póngase la silla del diácono cerca de la sede del celebrante. Para los demás ministros, colóquense las sillas de tal manera que claramente se distingan de las sillas del clero y que les permitan cumplir con facilidad el ministerio que se les ha confiado.

Nos referimos al lugar donde el sacerdote se sienta para presidir la celebración. Sede significa asiento, pero la sede es mucho más que un sitio para sentarse: es un lugar simbólico, porque desde la sede es el mismo Jesucristo quien preside la asamblea en la persona del ministro.

La sede debe aparecer claramente como el lugar donde Jesucristo reúne a su Iglesia y actualiza el anuncio de la salvación. Es necesario que, durante los trabajos de planificación del templo, el arquitecto ponga todo su empeño en darle realce a la sede y preocuparse para que la asamblea pueda entender y asumir el simbolismo que tiene esta silla presidencial.

Es importante que aparezca como un lugar estable frente a la asamblea, al igual que el altar y el ambón, y no como un simple objeto que se retira cuando ya no es necesario. Debe haber un esfuerzo por hacer que esta “silla” sea distinta a la que usan los que concelebran u otros ministros.

La sede presidencial debe ser considerada como un lugar privilegiado para el Señor y nunca como la silla de honor reservada para el párroco. Ha de ser vista por la asamblea como aquella sede en la que se sentará el  Hijo del Hombre y ante el cual se congregarán todas las naciones (Mt 25, 31).

La Cátedra

dscn9798

Es el trono o sede del obispo desde donde enseña a su pueblo. Por lo tanto, la Cátedra está ubicada solamente en la Iglesia principal o Catedral de una diócesis. Una Catedral, entonces, recibe este nombre porque allí se encuentra ubicado el trono o cátedra del obispo.

Los demás sacerdotes, al presidir alguna celebración en la Iglesia Catedral, no pueden utilizar la cátedra, puesto que ésta está reservada para el pastor de la comunidad. Por esa razón, los sacerdotes o ministros utilizarán una sede secundaria, ubicada generalmente a un costado del altar mayor, pero siempre dentro del presbiterio.

 

0 comments on “El Presbiterio: La sede y la cátedra

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: